MICRÓPOLIS | ¡CON NUESTROS HIJOS, NO SE METAN! | Bertoldo Velasco

MICRÓPOLIS / ¡CON NUESTROS HIJOS, NO SE METAN!

Por Bertoldo Velasco Silva

NADIE, ENTIÉNDASE BIEN, NADIE, SE METE CON NUESTROS HIJOS. Nadie nos puede quitar la tutela de nuestros hijos. Ni el estado mexicano, salvo excepciones muy especiales. Como Padre, como Abuelo, como Ciudadano, estoy en contra de los diputados locales que en aras de un “modernismo” o de una moda trasnochada, pretenden bajo argumentos nada científicos, sin socializarla, sin la participación de organismos y personas especializadas, legisle para permitir que menores de edad, puedan decidir por sí solos, su cambio de nombre o de sexo, sin el consentimiento de los padres o tutores.

Como ciudadanos, no le hemos dado esa facultad a los diputados que al parecer no han entendido que son nuestros representantes populares y que se eligieron para que defendieran el núcleo social que es la familia y no han entendido, que deben legislar para las mayorías y no para una minoría. Aun y en contra de que nieguen que son nuestros empleados, porque con el dinero de nuestros impuestos, pagamos sus jugosos salarios.

Ayer, en el seno del Congreso del estado, diputados presentaron en primera lectura una pretendida reforma para que los niños, las niñas y los adolescentes, puedan cambiar de nombre y de género, incluso, sin el consentimiento de los padres o de los tutores. Fue, una iniciativa ciudadana que plantearon tres personas que pretenden dar el derecho a los menores de edad, para cambiar su identidad sexual en el acta de nacimiento primigenia.

También ayer, un grupo de ciudadanos se plantó fuera del recinto legislativo para oponerse a esa iniciativa que trastoca el orden social y vulnera al núcleo social desde sus cimientos: los hijos.

Esta iniciativa que presentó la Comisión de Puntos Constitucionales y de Justicia, lo hizo sin tomar en cuenta a tres comisiones responsables de analizar y presentar propuestas, como lo son: las Comisiones de las niñas, los niños, los adolescentes; la familia y la de Salud, por ser este tema, un asunto sumamente delicado que afecta seriamente la integración familiar.

Es, un asunto en el que deben participar decidida y obligadamente especialistas en materia de salud, del derecho, de organizaciones y asociaciones civiles, de ser socializada y consultada ante la población sudcaliforniana a través de foros, así como lo hicieron con la reforma electoral en proceso, porque una reforma de esta envergadura, si no se cumplen protocolos y las exigencias del caso, se convierte en una reforma tiránica.

Puede solo esa Comisión legislativa, aplicar una dictaminación totalmente arbitraria y está asumiendo un rol que no le compete.

Estas son las propuestas que plantea dicha reforma:

Reformar los Artículo 144 Ter, y el 144 Quáter, que implicarían que las y los menores que deseen cambiar su género sexual, y de no tener permiso de su madre, padre o tutores, podrá acudir a la Procuraduría de la Defensa de las niñas, niños y Adolescentes, y por cuenta propia realizar el trámite ante el Registro Civil, en acompañamiento de autoridades judiciales.

En el 144 Ter, quedaría de la siguiente manera: “Se entenderá por identidad de género la forma como cada persona se percibe y, por tanto, se da a sí misma, como consecuencia de asumir la convicción y autodefinición de pertenecer a un género determinado, en relación con las construcciones sociales de masculinidad o feminidad.

En cuanto al 144 Quáter: “Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible obtener el consentimiento del padre, la madre o la persona que tenga la custodia legal de la persona menor de edad, ésta podrá acudir ante la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, la cual deberá prestarle asistencia legal para recurrir a la vía jurisdiccional”.

Suponemos que quienes plantearon esta iniciativa ciudadana desconocen que este tipo de normatividades aplicadas desde hace 30 años en el Continente Europeo, han provocado severos daños a la sociedad, por lo que vienen sufriendo para tratar de derogar esas leyes que solo fueron una moda, por no entendemos el por qué los diputados locales no están enterados de esta situación. Por lo que les recomiendo se hagan primero de la información necesaria antes de que el próximo martes vayan a tomar una determinación totalmente equivocada y que al rato la sociedad se los reproche.

No es posible que los diputados no entiendan que un menor de 18 años, aun no es un ciudadano que pueda asumir con responsabilidad sus propias decisiones, y para ello, están los padres o los tutores para orientarlos y formarlos.

Muchas versiones han circulado respecto de esta iniciativa de reforma, todos en contra de que se apruebe, pues serlo, dará la pauta para que a los menores, los padres no puedan poner orden y hasta sean denunciados ante la autoridad competente por querer educar u orientar a sus hijos.

También refieren que se aprobarse, a los menores ya no se les podrá negar la entrada a centros nocturnos -donde actualmente, para ingresar se exige la credencial de elector donde demuestre, que ya es mayor de edad-, o que puedan adquirir bebidas embriagantes o cigarros en las tiendas “porque ya tienen derechos”, es decir, va a llegarse a la descomposición social, a acabar con el orden social que impera actualmente.

Esta iniciativa, “ciudadana” atenta contra de los derechos de los padres a la crianza libre de los hijos e hijas, por lo que organizaciones sociales rechazan la forma en la que los legisladores pretenden “mayoritear” y pasar por encima de los reglamentos que rigen la vida parlamentara.

Coincido con muchos padres de familia que ayer se plantaron frente al Congreso del estado y durante la sesión, donde se dio la primera lectura a dicha reforma, porque se han hecho leyes para guardar la integridad de la familia a través del otorgamiento de herramientas y facultades a los padres de familia, sin embargo, el Congreso hoy, está vulnerando la protección a los niños, las niñas y los adolescentes.

Quieran o no los diputados que pretenden aprobar dicha reforma, lo único que van a provocar, es robarle la patria potestad a los padres de familia y dar paso a que los menores puedan cambiar su identidad y hasta sexo, cuando se ha sabido que cuando llegan a la adultez, sufren las consecuencias físicas y psicológicas. Esas decisiones, solo las puedan tomar aquellas personas sólidamente definidas, que razonan y que saben de las consecuencias, no un menor de edad.

En mi caso, le recomiendo a todos los diputados locales, se informen primero de lo que ya pasó en otros países y del por qué, ahora están tratando de enmendar su error; y si van a proceder a legislar, realicen foros donde participen organizaciones y personas altamente especializadas en el tema, en materia de salud y del derecho.

Ojalá y entiendan los diputados. No se trata de legislar al vapor o de asumir posturas “modernistas” o de modas pasajeras, ni tampoco de realizar reformas por capricho. Recuerden, son nuestros representantes populares y su obligación es proteger a la familia, no destruirla.

Buen día Amigas y Amigos, espero nos puedan favorecer enviándonos sus críticas, comentarios o sugerencias al correo electrónico: bertoldovs@gmail.com.

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