Para la mayoría de los trabajadores del INSTITUTO TECNOLÓGICO DE ESTUDIOS SUPERIORES DE
LOS CABOS existe una gran interrogante: ¿Dónde están los 32 millones de pesos del Instituto
Sudcaliforniano de la Infraestructura Física Educativa?
Esa duda surge porque el 13 de diciembre del año 2024 dicha dependencia estatal otorgó un
presupuesto de alrededor de 31.4 millones de pesos para el equipamiento del plantel escolar, esto
mediante la licitación pública nacional LA-62-012-903035991-N-9-2024.
Dentro de los insumos adquiridos, el instituto compró —mediante el contrato ITES-adq-04-
2024/06— un total de mil 374 mesas escolares individuales, mil 297 sillas de visita en estructura
tubular y 77 escritorios tipo concha, todo ello por un valor total de 2.2 millones de pesos. El
problema no es el costo, sino que los maestros no logran contabilizar el mobiliario nuevo, ni
mucho menos el equipo viejo que fue retirado y que aún permanece en el terreno de la
institución.
Los números no cuadran entre lo que entró y lo que salió, pues se afirma que únicamente llegó un
camión, lo cual resulta insuficiente para transportar más de 2 mil 748 piezas de mobiliario escolar
entre escritorios, pupitres y sillas. En otras palabras, ES TECNICAMENTE IMPOSIBLE.
El personal del ITES Los Cabos también detectó a la EMPRESA ECAPRO, propiedad de Edgar
Cervantes Araujo, una licitación donde se vendió 25 computadoras ensambladas por más de 936
mil 249 pesos, es decir, alrededor de 37 mil 450 pesos cada una de ellas, además de equipos para
TALLERES DE INGENIERÍA con un valor de 3 millones de pesos, los cuales permanecen guardados y
sin instalar desde finales del 2024, por lo que los espacios lucen completamente vacíos.
Se sabe que el recurso proviene del PROGRAMA DE EXPANSIÓN DE LA EDUCACIÓN MEDIA
SUPERIOR U079, esto a través de la adjudicación directa ITES-ADJ-U079-2024/09M. Pero los
empleados del plantel tecnológico presentaron facturas, anticipos y contratos de equipamiento,
dejando al descubierto muchas de las irregularidades existentes.
Asimismo, denunciaron un ELEFANTE BLANCO que sigue sin uso. Me refiero a la construcción del
EDIFICIO “P”, el cual fue edificado por un monto total de 10.1 millones de pesos, obra inició el 16
de julio de 2024 y concluyó el 11 de noviembre del mismo año, según documentos oficiales. Sin
embargo, y de acuerdo con los trabajadores, el edificio permanece cerrado y sin funcionar a más
de un año y tres meses de haberse “terminado”, por lo que los estudiantes no cuentan con salones
ni maestros a pesar de las esa millonaria instalación.
De manera adicional, con el mismo recurso otorgado por el INSTITUTO SUDCALIFORNIANO PARA
LA INFRAESTRUCTURA FÍSICA EDUCATIVA, se equipó el taller de ingeniería con nuevos equipos
para entrenamiento en circuitos eléctricos, sistemas virtuales de hidráulica, neumática y
automatización, torno convencional de precisión y taladros de columna de engranado, todo por un
costo superior a los 3 millones de pesos.
Curiosamente el proveedor de todo este equipo fue PRANATEC, S.A. de C.V. Sin embargo, lo
adquirido en diciembre de 2024 permanece guardado en cajas, está sin desempacar ni puesto en
operación. Esto también representa un acto de corrupción, omisiones y la creación de nuevos
elefantes blancos. ¿O ME EQUIVOCO?; por lo que mejor quien esto escribe seguirá
BALCONEANDO. . .