Aunque fue de los últimos en decidirse debido a su responsabilidad en el gobierno estatal, Saúl González Núñez, tomó la determinación de buscar la candidatura a la gubernatura del estado. No se aceleró, porque no es necesario, aún no son los tiempos y las reglas aún no han sido escritas por Morena.
Saúl González Núñez, es un político con más de dos décadas a cuestas desarrollado labores importantes para candidatos a la gubernatura, ya sido funcionario municipal, Subsecretario de Administración y ahora Secretario General de Gobierno, donde ha demostrado que el diálogo, es el mejor mecanismo para alcanzar los acuerdos y los resultados.
Décadas que le han permitido conocer a todos los políticos sudcalifornianos, sus ideas, sus proyectos, su experiencia, pero también con trabajo, operando para ellos, le han permitido desenvolverse y pensar diferente, pensar también para él, porque este, es su momento y ha decidido participar en la contienda de Morena, para lograr la candidatura a la gubernatura y participar en las elecciones constitucionales del 2027.
Él no busca sumas que restan. Él trabaja con sus propias estructuras. No busca en otros partidos lo que en Morena tiene. Es calculador, le gusta la estrategia, no de aquellos políticos que les gusta polemizar para “mejorar su imagen”, por eso se mueve dentro de las reglas del proyecto de la cuarta transformación sin confrontaciones públicas.
A un mes de anunciar su participación en este proceso ha generado una reacción inmediata tanto en la militancia de Morena como en sectores ciudadanos atentos a la congruencia de su discurso público, le ha permitido crecer en las preferencias ciudadanas, y posicionarse entre los tres primeros lugares de quienes aspiran al mismo cargo.
Su deslinde como parte de un dúo en la búsqueda de la gubernatura a raíz de la caída constante en la percepción ciudadana de Milena Quiroga Romero, ha asumido un rol propio que no debe descartarse, porque va en serio su aspiración a la candidatura a la gubernatura.
Respetuoso de las reglas del juego, esperará los tiempos que marcará Morena para tomar la decisión más importante en esta entidad y para ello espera que todos los que aspiren al mismo cargo, participen en el mecanismo que determinará el partido para decidir quién de todos, será él o la abanderada para participar en los comicios del próximo año representando al partido guinda.
Saúl González, desde que nació Morena, es un militante activo, y ese sentimiento que él y muchos morenistas tienen, es que este partido, no sea refugio de trayectorias erráticas, con gente sin principios y que solo se asoman cuando hay un proceso electoral en puerta, quitándole la oportunidad a quienes tienen ese derecho por el trabajo realizado. Es decir, Morena debe rechazar a esos políticos oportunistas que solo van en busca de un interés personal.
Estos pensamientos que tiene Saúl, los conoce la militancia morenista que lo ha percibido como la de un operador institucional que tiene trabajo territorial, diálogo con sectores productivos y una narrativa menos estridente, y menos confrontativa o polémica.
Por eso no se puede negar que el actual Secretario General de Gobierno cuenta no solo con una experiencia política sino también administrativa, y su aparición constante en escenarios públicos, sociales, con empresarios, con líderes sociales, con gremios sindicales, ha generado ruido, que lo van posicionando poco a poco, en esa sociedad que lo evalúa, como un fuerte aspirante a la candidatura a la gubernatura.
A diferencia del resto de los aspirantes, Saúl González ha mostrado ese crecimiento en las preferencias ciudadanas porque no ha sumado gente que le daña, y si lo han hecho otras figuras que con tal de “sumar”, lo adicionan a pesar de saber que carece de los principios ideológicos de Morena y que en el pasado como aspirante de otros partidos, difamó y que hoy, sin ningún rubor ni vergüenza, opera a favor de una aspirante, cuando el partido desechó el ingreso a sus filas.
Y ese sentimiento de incomodidad y de rechazo hacia ese personaje de parte de la militancia morenista, sobre todo en La Paz, le ha provocado una caída en las preferencias electorales a la presidente municipal de la capital del estado.
Para ser más claro, se trata del doctor Ernesto Ibarra, quien carece de congruencia política, ya que ha representado a varios partidos de los cuales se ha aprovechado para ser un crítico frontal del movimiento, con declaraciones públicas que descalificaron a Morena y a sus gobiernos, y ahora se dice aún y sin la aprobación de su ingreso al partido guinda apoyará a Milena Quiroga, lo que refleja una falta de ética política, y esta no se borrará de la mente de los morenistas, sobre todo paceños, si él se toma “una selfie” con la alcaldesa.
Por eso la Comisión Especial de Morena que determina la aceptación o rechazo de aspirantes al partido guinda, le negó su ingreso, partido que decidió no convertirse en refugio de trayectorias negativas y este tipo de movimientos que pretendieron hacer quien es lo impulsaron a solicitar su registro, solo alimentó el hartazgo social frente a los llamados “cambios de camiseta” y refuerza la idea de que, para ciertos actores, los principios son intercambiables cuando se aproxima un nuevo ciclo electoral”, valga la repetición.
Por eso, Saúl González trabaja su proyecto basado en estrategias, en la presencia constante con la sociedad, en el trabajo con resultados, en ser empático con los ideales de la cuarta transformación eso si, sin cargar con lastres políticos venidos de partidos adversarios, y sin abrir frentes innecesarios ni legitimar explícitamente una incorporación que la propia estructura partidista ha puesto en duda.
Saúl González ya confirmó que va a participar en la contienda interna de Morena para la candidatura al gobierno del estado, y esperará se fijen reglas claras, trabajará en base a ellas y con la militancia morenista, tomará su decisión.
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